Teotihuacán, fundada alrededor del año 100 a.C. en el Valle de México, surgió como una gran metrópolis de origen misterioso, convirtiéndose en el centro urbano más grande del Clásico Mesoamericano. Su origen se vincula a la migración de pobladores tras la erupción del volcán Popocatépetl, creando una urbe multiétnica que alcanzó su apogeo entre el 100 a.C. y el 650.