domingo, 4 de noviembre de 2012

EL JUEGO DE PELOTA Prehispanico

EL
JUEGO DE PELOTA  TLACHTLI


El tlachtli se puede considerar como el antecedente prehispánico del moderno juego del futbol.

Aunque el tlachtli se jugaba con las caderas algunos elementos son semejantes a los del futbol contemporáneo. Por ejemplo el que se juegue en una cancha rectangular con gradas a las orillas.

El uso de una pelota elástica de dimensiones semejantes a la del balón de futbol. El enfrentamiento entre grupos de jugadores. Pero sobretodo la ritualización de este espectáculo es la razón del porque ahora hay tantos seguidores del futbol contemporáneo, una continuación de aquel antiguo juego.

En el tlachtli el balón es el sol, el astro mayor convertido en deidad; Tonatiuh, que va y viene de un lado al otro.


El actual estado de Tlaxcala, Tlachcala, era la casa del juego de pelota. También lo era Taxco o Tlaxco en el estado de Guerrero. Este juego estuvo asociado al tonalpohualli y el día 4-movimiento, nahui-ollin, representado por el sol era su día representativo. En el occidente del país a este juego se le denomina Ulama, palabra asociada al día ullin u ollin.

Los dioses jugaban con la pelota; el Sol. La pelota se hacia de hule, producto de la savia de una especie de árbol tropical endémico de América. Las hojas de este árbol son grandes y producen una sombra envidiable para las épocas de calor. Recordemos que antes de que existiera la industria petrolera generadora de todo tipo de plásticos las pelotas se hacían de hule.

Las pelotas prehispánicas se hacían con esta materia prima y se conocía la vulcanización, un proceso físico-químico un tanto complejo, un misterio para la arqueología saber como se llegó a conocer este proceso en épocas remotas.

En la versión más difundida del juego, los jugadores golpeaban la pelota con las caderas. Otras versiones permitían el uso de los antebrazos, raquetas, bates, o la manopla (piedra de mano). La pelota estaba hecha de caucho y pesaba hasta 4 kg, aunque el tamaño de la pelota difería mucho en el tiempo o según la versión del juego.

El juego tenía importantes aspectos rituales y los principales partidos formales del juego de pelota eran eventos rituales, que podían incluir el sacrificio humano. El deporte se jugaba también casualmente, para la recreación de los niños e incluso de las mujeres.4

Campos del juego de pelota fueron encontrados en toda Mesoamérica, hasta el sur de Nicaragua, y posiblemente tan al norte como el actual Arizona en los Estados Unidos.

 Estos campos de juego de pelota varían considerablemente en tamaño, pero todos tienen largas pistas estrechas con paredes laterales utilizadas para rebotar la bola.

El juego podía ser brutal, incluso sin sacrificio humano, ya que la pesada y macisa pelota podía ocasionar graves lesiones. En la actualidad, los jugadores de ulama tienen "contusiones permanentes"22 mientras que hace casi 500 años el cronista español Diego Durán describió que algunos moretones eran tan graves que tuvieron que efectuar un corte abierto. También afirmó que incluso los jugadores podían perder la vida cuando la pelota los "golpeó en la boca o el estómago o los intestinos".23

Las reglas del juego de pelota, independientemente de la versión, no se conocen en detalle. En el ulama moderno, el juego se asemeja al voleibol excepto la existencia de una red,24 con cada equipo limitado a una mitad del campo. En la versión más difundida de ulama, la pelota es golpeada de un lado a otro sólo utilizando las caderas, hasta que un equipo no logra devolver la pelota o hasta que sale de la pista.

En el periodo Posclásico los mayas comenzaron a colocar anillos verticales de piedra a cada lado del campo, con el objeto de pasar la pelota a través de uno, una innovación que continuó posteriormente en la cultura tolteca y azteca.

En el juego de pelota mexica del siglo XVI, del que fueron testigos los conquistadores españoles, los jugadores perdieron puntos si la pelota rebotaba más de dos veces antes de volver al otro equipo, si la pelota salgaba de los límites del campo, o si se trataba –sin lograrlo– pasar la pelota a través de uno de los anillos de piedra colocados en cada pared a lo largo de la línea central.25 De acuerdo al cronista azteca del siglo XVI Toribio de Benavente Motolinía, se podía ganar puntos si la pelota toco la pared del lado opuesto, mientras que la victoria decisiva fue reservada al equipo que logró pasar la pelota a través del anillo.26 Sin embargo, pasar la pelota por el anillo era un evento raro. Los anillos en Chichén Itzá, por ejemplo, se encontraban a seis metros del campo de juego y la mayoría de los partidos fueron probablemente ganados por puntos.

El objetivo de los códices mesoamericanos es retener el tiempo y plasmar la historia y la religión. Al parecer, las imágenes eran más importantes que las palabras, sobre todo con los Aztecas y otros pueblos del centro de México. Hay que recordar que las historias se transmiten por tradición oral. Estos libros se utilizaban como parte de ceremonias religiosas.
Entre las imágenes más recurrentes se encuentran las del juego sagrado, el juego de pelota.


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